Pros y contras del uso de la terapia con Muñecas en la demencia

terapia de muñecas

Cada vez es más frecuente el uso de terapias no farmacológicas para tratar algunos síntomas de las personas con demencia. Una de ellas es la terapia con muñecas del inglés Doll Therapy, que consiste en proporcionar muñecas muy similares a bebes reales a adultos con Alzheimer u otro tipo de demencia con el objetivo de mejorar su comodidad, compromiso y calidad de vida. Aún sabiendo que este tipo de terapia puede traer beneficios como: Reducir la ansiedad y la agitación, reforzar la comunicación, la memoria, la movilidad y la salud física, no siempre es adecuada para todas las personas con la enfermedad.

Existen estudios pero al parecer son insuficientes y por y otras cuestiones que abordaremos más adelante, la práctica podría estar más desarrollada tanto a nivel de literatura como de implantación en muchos centros. Pero esta realidad va cambiando poco a poco y esperamos que para beneficio de todos. Hoy nos centraremos en definir pautas de como usar la terapia de muñecas y sus ventajas y desventajas.

¿Cuáles son los objetivos del uso de la terapia con muñecas?

Cómo toda terapia no farmacológica, la terapia con muñecas consiste buscar estabilizar algunas emociones negativas de las personas con Alzheimer sin ampliar las dosis de medicamento. Como el ser humano es un ser inherentemente social con necesidad de dar y recibir amor, la muñeca entra como una herramienta terapéutica muy eficaz para este propósito. No hay efectos secundarios de medicamentos ni interacciones medicamentosas con la terapia con muñecas. Los cuidadores a veces informan que cuando un ser querido sostiene una muñeca, pueden cuidar más fácilmente a su familiar o residente debido a la distracción y el consuelo que brinda la muñeca. Entre los estudios realizados y la experiencia empírica de muchos profesionales y cuidadores el uso de la «Doll Therapy» puede ser eficaz para:

  • Disminuir la ansiedad
  • Disminuir la agitación
  • Aumentar los niveles de felicidad.
  • Proporcionar mayor interacción social
  • Dar un mayor nivel de actividad
  • Mejorar la capacidad para recibir atención
  • Disminuir las expresiones verbales negativas
  • Mejorar el estado de ánimo
  • Reducir la deambulación
  • Disminuir las obsesiones.
  • Mejorar la ingesta de alimentos.

Para que la terapia con muñeca surta estos efectos beneficiosos debe estar basada en pautas a seguir. Suele ser usada generalmente con las personas que se encuentran en las etapas media o avanzada de la demencia. Cuando los profesionales sugieren el uso de la muñeca siempre es con objetivo terapéutico, no es un juego de niños. La muñeca funciona como una herramienta tanto de estimulación cognitiva como de conexión, ya que permite interacción, expresiones, reminiscencia con la persona mayor. Es una nueva posibilidad intentar entrar en su mundo y de responder a sus necesidades. Y lo que es más positivo es que para usarla no hace falta adoptar otro tipo de herramientas como las farmacológicas o las sujeciones, que no traen tantos beneficios y son más agresivas.

¿Cómo presentar la muñeca a la persona con demencia?

Con el fin de salvaguardar cuestiones de idoneidad y dignidad, deben seguirse las pautas básicas para el uso de la terapia con muñecas. Antes de incorporar la muñeca a la rutina terapéutica sea en una residencia o con un familiar, es importante  que tener en cuenta algunas cuestiones como:

1-  Cómo voy a presentar la muñeca: En general, se recomienda colocar la muñeca en un lugar donde la persona con demencia la descubra, en lugar de simplemente entregársela. Esto le permite  iniciar el compromiso con la muñeca si así lo desea. Aquí el mejor consejo es empatizar con sus reacciones. Sigue el ejemplo de la persona con demencia. Le enseñas la muñeca, si quiere sostenerla, perfecto. Si no lo hace, no continúe ofreciéndola. Si lo ve como una muñeca, acepta. Si se refiere a ella como su bebé, trátela de esa manera.

2 – Prepárate para las diversas reacciones. La terapia con muñecas puede ser extremadamente exitosa con personas ansiosas e inquietas, pero también tiene el potencial de hacer que alguien se sienta muy molesto por dónde está la muñeca y quién la está cuidando. Ten en cuenta que algunas personas pueden preocuparse demasiado por dónde duerme la muñeca y si ha sido bien alimentada.

3 – Sé Flexible. La terapia con muñecas ha sido eficaz para algunas personas, pero no para todos. Si no proporciona un beneficio a su ser querido o paciente, continúe probando otras intervenciones no farmacológicas para reducir su ansiedad y mejorar su calidad de vida.

4 – Sé precavido.  ¿Qué pasará si la muñeca se pierde o se rompe? Aunque en una casa, perder la muñeca no es típico, puede ocurrir en un centro con muchos residentes. Es muy válido tener una muñeca duplicada disponible para reemplazar una que se pierde o se rompe. Esto evitará  que los residentes sufran una angustia significativa.

5-  Cómo actuar con la preocupación por quién está «cuidando a la muñeca»: Cuando no esté a la vista o le tengas que llevar a otras actividades, puede que exista angustia y la persona con demencia se quede preocupada por dejar sola a la muñeca. Esto se puede solucionar con alertar a las otras personas del cuidado para que se encarguen de «cuidar al bebe». De modo que la sensación de cuidarla no impida que el residente participe en otras actividades significativas.

¿Qué modelo de muñeca es más adecuado para la terapia?

La escoja de la muñeca también es muy importante: cuidado con las muñecas tipo «baby reborn» que están siempre con los ojos cerrados, pues la persona puede confundir con que haya muerto. Las muñecas usadas en la terapia de personas con demencia suelen ser muñecas de tamaño natural que están hechas para imitar a un niño o un bebé muy pequeño. Vienen en diferentes etnias y tienen ropa desmontable. Hay diferentes estilos disponibles, que incluyen:

Muñecas realistas
Las muñecas realistas son más caras pero tienen características que las hacen lucir y sentirse como un bebé real. Están hechas de material que está diseñado para sentirse como piel real y tienen cabello, uñas y pestañas realistas. Son más pesadas que otras muñecas, alrededor de 3 a 6 libras, y algunas incluso pueden «respirar». Las personas con demencia son más propensas a interactuar con muñecos realistas, pero también pueden ser una fuente de confusión.

Si buscas modelos realistas mira este aquí o este otro.

Muñecas de plástico o goma

Existen una amplia gama, desde las que se parecen a las muñecas clásicas de los niños y son fáciles de acunar en sus brazos o mover sus extremidades, como una gama más similar a las realistas, como es el caso de estas de la marca ANTONIO JUAN S.L. (Mira aquí). Por lo general, tienen los ojos abiertos para promover el contacto visual, pero algunos tienen párpados que se pueden abrir y cerrar. Al ser de plástico las hace fáciles de limpiar y son una buena opción para las personas que quieran cuidar por completo a su muñeca, incluso bañarla y cambiarle el pañal.
Puedes comprar aquí.

Muñecas de tela
Están diseñadas como muñecas de trapo, con características poco realistas para evitar confusiones con un bebé real y están hechos en colores brillantes, alegres y aptos para las personas con demencia. Son livianos y fáciles de transportar para personas que pueden ser frágiles o tener movilidad limitada. Se pueden lavar a máquina y algunos tienen bolsillos en los que se pueden rellenar aromas como ramas de lavanda o canela para agregar un factor sensorial adicional que puede ser reconfortante y desencadenar recuerdos.

¡Mira este modelo, clica aquí!</strong>

Entendemos que la muñeca es una forma de ofrecer una ocasión para brindar atención en lugar de recibirla. Quienes están a favor de ofrecer muñecas a las personas con Alzheimer y otros tipos de demencia a menudo mencionan beneficios como un aumento de la sonrisa y una disminución de los comportamientos desafiantes. Entonces dejamos la pregunta:

¿Cuáles son los contras de usar muñecas para terapias con personas con demencia?

Las principales preocupaciones del uso de esta terapia tanto por parte de los médicos y personal del cuidado, como de familiares son:

1 – La muñeca puede infantilizar y disminuir la dignidad de la persona con demencia
Aquí entra una gran cuestión de los tratamientos adoptados a la hora de estimular a una persona con pérdidas cognitivas como es el caso: la infantilización. Sabemos que un adulto con pérdida de memoria no es un niño y no debe ser tratado como tal. Para muchos el hecho de dar a un adulto una muñeca podría ir en contra de todo por lo que los terapeutas trabajan para alejar la infantilización. Lo que hay que desmitificar es que el uso de la muñeca no es lo mismo en el caso de la terapia, que en el caso de un juguete. La forma de disfrutar de este beneficio es asegurarnos siempre de tratar a todos los adultos como adultos, con respeto por el conocimiento de su vida y las contribuciones que han hecho a quienes los rodean a lo largo de los años. Una muñeca no debería cambiar es trato digno.

2 – Engañar a la persona
A otros les preocupa que al ofrecer terapia con muñecas a los adultos mayores, los engañemos al dejarles pensar que la muñeca es un bebé real. Como profesionales que atienden a personas que viven con demencia, la cuestión de cómo utilizar la terapia con muñecas de manera ética es importante.
Es poco probable que el residente le haga una pregunta directa sobre si la muñeca es real o no, y no se recomienda señalar directamente que su «bebé» es una muñeca. Si la persona tiene preguntas sobre la muñeca, evite mentirle al residente si es posible.
En su lugar, aproveche esto como una oportunidad para preguntarles sobre su pasado y sus propios bebés. Una muñeca puede presentar una excelente oportunidad para el uso de la terapia de validación y la reminiscencia.

3 – Preocupaciones familiares
Algunas personas también señalan que si la muñeca se usa en una instalación sin que el miembro de la familia se dé cuenta, la familia podría sentirse angustiada al ver a su ser querido con una muñeca cuando vengan de visita. Pueden sentir que el centro no valora a su ser querido como un adulto maduro. También es posible que no estén preparados para ver el alcance del deterioro cognitivo de la persona, que podría aclararse más al verlo jugar con una muñeca.
Si las instalaciones están considerando usar una muñeca con alguien con demencia, comuníquese con el poder notarial o la parte responsable antes de presentar la muñeca para explicar por qué se está intentando este método y cuál es el objetivo de utilizarlo.
Y aunque no sea en un centro pero si cuidas al familiar en casa, puede ser difícil para las familias ver a su abuela abrazando una muñeca.

¿Por qué podría funcionar la terapia con muñecas?
La terapia con muñecas ofrece potencialmente un significado y un propósito para alguien que vive con demencia. Hay una familiaridad con ser un cuidador de la muñeca que puede ser reconfortante y útil. En lugar de ser un receptor constante de asistencia y cuidados, una muñeca ofrece la oportunidad de una interacción significativa dirigida por la persona que vive con demencia. Pero todo depende en gran medida de la persona ya que debe ser algo significativo y que le haga bien. Si ves que las muñecas no son beneficiosas para tu familiar o paciente se pueden tomar medidas para alejarla suavemente.

Fuentes: National Library of Medicine
Verywell
Alzheimers Australia Organization. Guidelines for Use of Dolls and Mechanized Pets as a Therapeutic Tool.
Carehome

Necesitamos tu opinión

Necesitamos tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*