La recuperación después del Ictus o Accidente cerebrovascular es más lenta en las mujeres

mujer con secuelas ictus

El Ictus o accidente cerebrovascular ocurre más en mujeres y supone la primera causa de muerte, según los resultados de una encuesta desarrollada con la colaboración de unidades de ictus de hospitales españoles. Lo preocupante es que hasta el 30 por ciento de los pacientes que han sufrido un ictus sigue ignorando cómo actuar para evitar un nuevo episodio cerebrovascular.

La Asociación Freno al Ictus destaca que el desconocimiento es general y la sociedad está muy poco informada ya que produce tres veces más mortalidad que el cáncer de mama, aún siendo algo el 90 por ciento de las veces prevenible puesto que depende del estilo de vida.

Entre los factores de riesgo más destacados, la hipertensión es el más conocido, pero la fibrilación auricular, el sedentarismo y la diabetes también están el en ranking.

Un estudio publicado en el Stroke Journal de la American Heart Association afirma que la recuperación después de un ictus o accidente cerebrovascular, como se sabe, es muy lenta en las mujeres. Tras el ictus se detecta que las mujeres tienen peor estado de salud y una consecuente peor calidad de vida.

Alrededor de 22 estudios han indicado que la mayoría de estas mujeres tienen dificultades en sus actividades de la vida diaria y tienen más probabilidades de desarrollar depresión y cuantificar su baja calidad de vida relacionada con la salud.

Una posible explicación es que las mujeres tienden a ser mayores cuando tienen un accidente cerebrovascular, que también tiende a ser más grave, pero los investigadores también señalan la implicación de factores sociales. En comparación con los hombres, las mujeres con accidente cerebrovascular tienen más probabilidades de vivir solas y de estar socialmente aisladas, lo que dificultaría el reconocimiento inicial del ictus, visitas al médico y sesiones de terapia de rehabilitación.

Los resultados destacan el hecho de que las mujeres pueden ser particularmente vulnerables a la depresión posterior al accidente cerebrovascular. A lo largo de los estudios, las mujeres tenían hasta tres veces más probabilidades de sufrir depresión que los hombres.

Hay que entender que el ictus es un problema de salud de primer orden por ser una de las principales causas de discapacidad adulta, las secuelas limitan la vida diaria de los que sufren el accidente y afectan también directamente a los familiares.

Retomamos el tema de mantener buenos hábitos de salud y además resaltamos, la importancia de un monitoreo regular durante el proceso de rehabilitación posterior al accidente cerebrovascular. Sabemos que asegurando un proceso fluido del desarrollo motor y más específicamente, la satisfacción con los resultados, podemos prevenir los síntomas depresivos.

Un tema tan importante merece ser recordado siempre ¿No creéis?

Seguiremos hablando sobre esto aquí en Reab y en busca de soluciones de rehabilitación y de mejor calidad de vida, ¿de acuerdo?

Si os interesa, podéis leer un poco más sobre la prevención aquí.

Fuente: www.redaccionmedica.com

Imagen: Freepik

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