Cómo podemos estimular la alimentación de una persona con Alzheimer

ayudar a comer

Como hemos comentado recientemente, alimentar a una persona con demencia puede ser otro gran desafío de la enfermedad. Son muchos los factores que pueden llevar a esto – si no has leído míralo aquí.

Entre las varias posibles causas de la pérdida del apetito, la deshidratación es una de ellas, y también es una de las más preocupantes, ya que debido a los cambios corporales de la edad y a muchas medicaciones, los ancianos se deshidratan más rápidamente. Así que hay que estar atentos a que se mantengan siempre hidratados.

Además es importante verificar como está la salud bucal, busca llagas, enrojecimiento, dientes en mal estado u otros signos de irritación en la boca, esto puede ser otro factor que disminuye su apetito.
Pero si está todo bien y no come:

Existen algunas orientaciones que pueden ayudar, pero recuerda que cada persona es única y debe ser evaluada por el profesional que le atiende, si te preocupa. También no debemos obligarlos nunca. ¿Vamos a los consejos?

1 – Mantener el mismo horario de las comidas y la misma rutina:
Rutina, esta palabra mágica de todos que trabajan con terapia ocupacional – Hay que mantener la rutina (así como para las otras actividades de la vida diaria) una persona con demencia debe tener los hábitos constantes y parecidos a cada día.
Esto ayuda al cuerpo a sentirse más listo para comer en momentos fijos. Seguramente él tendrá más hambre a la hora de comer.

2 – Ofrecerle su comida favorita
Es más probable que coman algo familiar que reconozcan y amen. Pero recuerda que las personas con Alzheimer a menudo tienen cambios en los gustos, por lo que es posible que deba probar diferentes alimentos hasta que encuentre algo que les guste.

3 – Servir su comida más grande en el momento en que tienen más hambre.
Recuerda verificar la temperatura para que no esté muy caliente pero tampoco muy fría

4 – Usa los estímulos visuales y sensoriales
Hacer que su comida se vea, huela y sepa lo más tentadora posible.

Déjales olerlo o sentirlo para que tengan la oportunidad de reconocer el alimento. También puede ser útil servir comida en platos de un color diferente al de la comida. Esto les facilita verlo y saber qué es.

Es más probable que los pacientes muestren interés en los alimentos que les llaman la atención. Usa un plato neutro para destacar el color de la comida.

5 – Mantener el área despejada sin muchos estímulos y peligros
Intenta alejar las cosas peligrosas como cuchillos afilados o cosas que no puedan comer, como paquetes de salsa de tomate o servilletas de papel. También es importante que las comidas sean servidas en un lugar tranquilo y sin distracciones.

6 – Darle una información visual de la comida
El uso de indicaciones o imágenes puede ayudar a los pacientes a mostrarle lo que les gustaría comer o beber. De esto modo les estás dando participación en las decisiones que aún pueden tomar.

7 – Involucrar a la persona en la preparación de las comidas
Aún sabiendo que personas con demencia dejan de comer a medida que su afección empeora, es posible intentar hacer que sus comidas sean más agradables. Mientras puedas, ¡estimula la autonomía y la participación!
Estas personas pueden estar más inclinados a comer y beber si su hora de comer va acompañada de una actividad y estimulación social.

8 – Usar el diálogo y el pasado para estimular
Al tener algunas conversaciones nostálgicas sobre un plato de comida, también pueden sentirse más inspirados para comer o beber y, a su vez, mantenerse bien nutridos e hidratados.

9 – Ayudarle a recordar como se come
Es importante que se sienten erguidos y mastiquen y traguen entre bocado y bocado. Es posible que la persona con Alzheimer no recuerde abrir la boca. Les puedes ayudar suavemente, pero no fuerce la comida. También puedes intentar comer con ellos. Pueden copiarte y comer también. Si sigue sin comer, quítale la comida y vuelve a intentarlo en 15 a 30 minutos.

Atención: Puede doler masticar o abrir la boca. Si notas que tiene problema para mover los músculos de la boca, es importante avisar al médico y al terapeuta ocupacional que puede recomendar formas de comer o encaminarlo a otro profesional como un logopeda o fisioterapeuta.

Antes de pasar a las sondas de alimentación, prueba servir alimentos que sean fáciles de masticar y tragar, como purés, yogur y alimentos en crema. También corta bien los alimentos sólidos en pequeños trozos. Las sondas de alimentación pueden resultar incómodas y no brindan una mejor nutrición ni ayudan a las personas a vivir más tiempo. Pero es verdad que ayuda algunas personas, así que si tienes esta duda, habla con un médico de confianza que te orientará sobre la mejor opción.

¿Y tú, cómo lo haces? Déjanos tu sugerencia.

Fuente: WebMD Medical Reference por Christopher Melinosky
Readementia.com

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