Practicar la tolerancia en tiempos de Covid-19: ¿Misión posible?

tolerancia

El titular de este artículo, aunque parezca un poco alarmista, no lo es en absoluto. Hoy tenemos la oportunidad de parar para pensar un poco sobre la “Intolerancia” de la población, que parece ser una nueva consecuencia del coronavirus y su pandemia. Precisamente, este 16 de noviembre celebramos el día Internacional para la TOLERANCIA. Casualidad o no este año necesitaremos también una vacuna extra de esto.

Gandhi ya decía que la “Tolerancia no significa aceptar lo que se tolera.” Es muy fácil estar de acuerdo con alguien que tiene tu misma línea de pensamiento. ¿verdad?

La ONU, ya define que la tolerancia no es indulgencia o indiferencia, no es tener pena, o ser caritativo. Se basa principalmente en el respeto a las creencias, cultura y opiniones de los otros, por muy diferentes que sean. Es una bandera que dice: Todas las personas son naturalmente diversas y para que podamos convivir tenemos que ser tolerantes.

Lo más difícil de practicar la tolerancia en estos tiempos es respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las nuestras. Pero esto ya lo sabíamos con todo los titulares sobre xenofobia, discriminación, homofobia, que hacen parte del mundo contemporáneo. Pero este año, empiezan a hacer parte de este círculo, aquel amigo, pariente o vecino que por alguna razón piensa diferente, o no quiere seguir las normas de la nueva convivencia tal como se dice.

Tolerar no significa aguantar. Tolerar es aceptar, comprender y saber afrontar. Pero parece que nos hemos vuelto más intolerantes con todo, rechazando al que es diferente, sin darse cuenta de que cada individuo en el mundo, es por definición, diferente.
El que piensa y actúa de manera diferente a nosotros no es nuestro enemigo.  Hay que pensar y tolerar que esa persona ha tenido unos condicionantes que le han llevado a formar su propio criterio. No quiere decirse con ello que se puedan saltar las normas.

Y aquí viene la parte más complicada de la cuestión: ¿Cómo podemos practicar la tolerancia en medio a situaciones de miedo, enfermedad, inseguridad e incertidumbre? Por un lado es casi normal que nos hagamos más intolerantes, con aquel que no se pone bien la mascarilla, o el que se salta las normas de confinamiento para juntarse con la pandilla…

Hacer caso a las normas y ver cómo otros pasan, produce frustración, tristeza, ira… e Intolerancia y esto tiene un enorme impacto emocional.

Esta intolerancia es la que nos ciega, porque vamos perdiendo el punto de vista de lo que es esencial: Necesitamos estar unidos, actuando con empatía pues esta es la única forma de poner fin a esta situación que llevamos viviendo desde marzo. Se están dando muchas peleas en las relaciones por estos temas ya que cualquier desacuerdo puede malinterpretarse principalmente si son transmitidos a través de las redes y no a nivel personal, así muchos acaban ofendidos.

Lidiar con nuestras propias emociones y buscar nuestra manera de actuar por el bien de la sociedad cabe a nosotros… ya la responsabilidad, el cumplimiento de las normas y la capacidad de gestionar la situación es individual. Es decir, no está en nuestras manos controlar lo que hagan los demás.

Necesitamos concientizar, convencer y convencernos de las medidas apropiadas de protección, de la relevancia de ponernos la vacuna una vez sea debidamente aprobada, de pensar en los demás, pero siempre intentando usar el ángulo de la tolerancia, escuchando los pensamientos y sentimientos de los demás. Y si tenemos que combatirlos que sean con datos científicos, que de momento siguen siendo la manera más eficaz.

“La tolerancia es la capacidad de encontrar respeto en nuestras diferencias” y esto ya sabemos, ¡no es pan comido!

Aquí te dejamos el video ganador del concurso organizado por @culturainquieta llamado “Compromiso en 60 segundos” como nuestra manera de aportar conciencia a la situación actual donde el cuidado con nuestras personas mayores, es nuestra responsabilidad como individuos.

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